Reconociendo la falta de bienestar en caballos.

Falta de bienestar, ¿cómo se manifiesta?

¿Has visto ya ese pequeño vídeo que compartí? En él, mencioné algunos indicadores que pueden revelar la falta de bienestar en nuestros caballos.

Vayamos a profundizar en estos signos.

↠ Falta de apetito y/o pérdida de peso.

Habitualmente esta viene dada por alguna patologia.
A menudo, esta situación se relaciona con problemas dentales no tratados como picos, llagas o infecciones, debido al escaso mantenimiento de las revisiones odontológicas periódicas y el desgaste de los dientes incorreto. Esto suele provocar dolor al masticar y, en casos severos de mala dentición, pueden dejar de comer o tragarse el pienso para evitar usar esa parte del cuerpo que tanto les duele.

En caballos que viven en entornos de semilibertad, donde el humano no forma parte de la rutina diaria y no requieren de este para alimentarse, cuando hay una enfermedad o lesión grave, puede ser que el caballo empiece a perder peso a causa de la dificultad de buscar el alimento. 

Un ejemplo claro de esto fue el caso de Uprah, quién experimentó una pérdida de peso muy significativa debido a que se juntó un absceso en la caña de un posterior, una bursitis del corvejón del mismo posterior meses más tarde, con anaplasmosis (enfermedad que transmiten algunas garrapatas). La pérdida de peso sucedió en cuestión de muy pocos días, así como el aumento de este cuando se encontró la causa de su malestar y se trató con alimentación adecuada para su estado y medicación.

Sin embargo, la falta de apetito y pérdida de peso también puede ser consecuencia de problemas digestivos o una dieta mal equilibrada para las necesidades de ese individuo en concreto, así como el estrés.

↠ Desmotivación y/o falta de energía.

¿Cuántos caballos hemos visto que parecen fantasmas? Súper obedientes o que prácticamente no se mueven, a los que se los etiqueta como “vagos”.

Antes de sacar conclusiones sin fundamento y etiquetarles con estos atributos que bien lejos de la realidad los representan, debemos analizar de dónde sale esta desmotivación o falta de energía:

  • ¿Cómo es su dieta? ¿Se adapta a las necesidades individuales del caballo o es igual para todos los equinos del centro?
  • ¿Cómo es el entorno en el qué vive? ¿Comparte espacio con otros caballos o está solo?
  • ¿Qué rutina o actividad diaria tiene? ¿Se le monta, se le trabaja pie a tierra, sale al campo, no hace nada?
  • La actividad con el humano, ¿es agradable para el caballo? ¿Es siempre la misma actividad o varia?

  • ¿Siente dolor o sufre alguna patologia?
  • ¿Recibe el cuidado profesional de recorte o herraje?
  • El material que usa, ¿es realmente el adecuado para su cuerpo? o, ¿es el mismo que muchos otros caballos del centro?


Cualquiera de estos factores puede comprometer sus ganas de participar en las actividades, de tener ganas de moverse, de compartir tiempo con los humanos u otros equinos. Es crucial abordar punto por punto para ver si esta fallando algo de esto en la vida de nuestros caballos.

↠ Conductas evitativas o de enfado.

¿Hemos cubierto correctamente todas la preguntas relacionadas con el punto anterior?
Si es que no, es importante empezar por allí para no estar poniendo parches a la salud del caballo. Y si es que sí, teniendo clarísimo que todo esto está en orden, vayamos a mirar el tipo de relación que tenemos con nuestro caballo.

¿Cómo interactúas con tu caballo? ¿Inviertes el tiempo justo para realizar la actividad que te gusta hacer? o de lo contrario, ¿dedicas todo el tiempo libre que tienes en compartir momentos que también le satisfacen a él o ella?

Desde mi experiencia, es normal que en ciertas épocas del año, el caballo no quiera pasar tiempo contigo, te evite o se muestre enfadado. ¿Por qué digo esto? Porque ellos también sienten. Tienen días buenos y días no tan buenos.
El tipo de alimentación, la cantidad de esta, el cómo han dormido, cómo se sienten con sus compañeros, entre muchas otras variables, influyen en sus ganas de interactuar con los humanos u otros individuos. Y esto, se debe de respetar.

Nuestras vivencias diarias, carga de trabajo laboral, relaciones y salud también influye en nuestro estado anímico, siendo un imán que atraye o repele al caballo.

Sin embargo, es importante distinguir entre situaciones puntuales y patrones de comportamiento.
Por ejemplo, sé que Cissa tiende a evitar el contacto directo con los humanos, especialmente después de días lluviosos, ya que no le gusta el agua, así como tampoco le apasionan los mimos. Por otro lado, Uprah durante invierno siente más dolor y en consecuencia suele mostrar más irritabilidad si le toco en el pecho o la barriga.
¿Qué hago si sé y respeto esto? Adapto mi interacción con ambas yeguas, evitando tocarlas más de lo necesario y de lo que ellas me piden. De este modo consigo que ellas se sientan respetadas y eviten menos el contacto o se enfaden.

Muestras de falta de bienestar, ¿puntuales o crónicas?

Nos debe de saltar una altera cuando observamos ciertas conductas que podríamos interpretar como falta de bienestar, sobretodo si estas no son puntuales, sino que se repiten o incluso se vuelven crónicas:

  • No es lo mismo un caballo que siempre da coletazos cuando se le ensilla o incluso intenta morder, que un caballo que lo hace un día en invierno tras un gran temporal.

    En el primer caso, se nos debe de encender la alerta roja y contactar directamente con un veterinario, fisioterapeuta y nutricionista. Ya que esta conducta es un claro signo de dolor, pudiendo venir de una lesión, úlceras gástricas o por ejemplo, del mal ajuste del material.

    En cambio, si este comportamiento no lo ha mostrado nunca anteriormente, es posible que haya pasado frío y sienta la musculatura dolorida o tensa. También podría sentirse irritado por falta de sueño o de un buen descanso, entre otras razones. En este caso, lo mejor sería no montarle y trabajar suavemente pie a tierra para prevenir lesiones y accidentes.

Como vemos, no tiene nada que ver un caso con el otro. Ambos indican falta de bienestar, pero uno es crónico mientras que el otro es puntual. Todos los individuos mostramos signos de falta de bienestar de vez en cuando, y aunque es importante reconocerlos y saber gestionarlos, no son ni la mitad de preocupantes que los crónicos.

Os muestro unas fotos como ejemplos de una mala noche de frío con lluvia, que tras un buen descanso el día siguiente, desaparecieron los signos de malestar.

¿Sabes identificar cuál es la parte más representativa de la expresión facial de las tres yeguas que indica falta de bienestar?

Aprende a reconocer la falta de bienestar.

Si me sigues por redes sociales, verás que hablo bastante sobre este tema. No importa que disciplina hagas, ni que objetivo tengas con tu caballo, lo que sí que importa es saber reconocer cómo se siente para saber cómo ayudarle.

Es por esto que hace un buen tiempo decidí hablar sobre esto en formato curso online, para poder llegar a más personas interesadas en mejorar la calidad de vida de su caballo.

¿Con qué te va a ayudar el curso?

↠ Aprender cuáles son las 5 libertades básicas del caballo y cómo empezar a suplirlas para darle la mejor calidad de vida posible.
↠ Entender cómo se comunican a través de su lenguaje facial y corporal, así como las acciones con el cuerpo entero.

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